Casos Reales
NIÑO 1. 4 años
Tenemos a un niño de 4 años, sin capacidad para expresarse verbalmente, que además necesita conseguir una serie de destrezas para llegar a realizar determinados movimientos, necesita ayuda para hacerse entender por su hermana, sus compañeros de colegio, sus profesores… con todo su entorno.
Cuatro tardes a la semana recibe tratamiento, trabajando con una terapeuta ocupacional, una fisioterapeuta, una estimuladora y una logopeda.
Con la fisioterapeuta hace psicomotricidad con un grupo de niños y así mejora las relaciones con los de su misma edad. Con la terapeuta hace circuitos para conseguir mayor coordinación, para aprender a saltar, a coger un balón cuando se lo lanzan y lograr mayor autonomía en su vida diaria.
Con la logopeda aprende nuevas emisiones y vocalizaciones Ya tiene prácticamente dominadas las vocales. Pero necesita otros sistemas para poder comunicarse, así que está aprendiendo unos gestos, que va incluyendo en una carpeta, para que todo el mundo los conozca y pueda hacerse entender. Sin embargo, todavía no es capaz de ejecutarlos, necesita mejorar su motricidad fina. Así que además le están enseñando unos pictogramas (dibujos con acciones, lugares, personas) para poderlos incluir en un tablero de comunicación y realizar frases con los dibujos y así contar todo aquello que de otra manera no puede.
NIÑO 2. 3 años y 10 meses
Es un niño con un síndrome por el cual tiene dificultades de aprendizaje y déficit de atención, además de grandes dificultades de comunicación. Lleva casi dos años de tratamiento pero sigue necesitando una estimuladora y una logopeda que sigan enseñándole la mejor manera de comunicarse con los demás.
La mayor alegría es cuando consigue pronunciar una palabra, además de en él, se aprecia en su familia. Últimamente la gente logra entenderle más, porque su estimuladora y todos los que estan a su alrededor, que juegan y trabajan con éll, hacen todo tipo de cosas para que emita, realice gestos y se pueda expresar de alguna manera.
Quiere contar muchas cosas pero le cuesta mucho, ya que no sabe muy bien cuál es la manera adecuada de hacerlo. Recibe tratamientos de estimulación, logopedia, sesiones de psicomotricidad y terapia ocupacional.
En psicomotricidad ha encontrado un momento ideal para compartir juegos con los demás niños, ya que la parte social no se le da muy bien, ya que no puede hacerse entender con el resto de los niños, últimamente ha aprendido a respetar los turnos, a pedir las cosas con paciencia y sin alterarse tanto, porque como no todo el mundo le entiende, a veces puede llegar a ponerse muy nervioso e incluso no hace caso de lo que le dicen, se dispersa y no atiende a lo que le están pidiendo.
Poco a poco la gente se va dando cuenta de que muchas cosas sí las entiende, pero no poder comunicarlo claramente es un problema. Por otro lado necesita fortalecer más la musculatura de sus brazos, y de esta forma poder hacer muchas cosas con las manos, y aunque le cuesta mucho y a veces se niega; la terapeuta ocupacional insiste mucho en ello, porque conseguir una mayor destreza con sus manos le posibilitará realizar más cosas con ellas
El objetivo es que cada vez sea más independiente en su vida diaria, siguiendo un mejor ritmo en la escuela y disminuyendo sus dificultades de aprendizaje. Esto es muy importante, quiere hacer muchísimas cosas con las manos pero tampoco sabe cuál es la mejor forma de hacerlo; cuando se ve en dificultades se pone muy nervioso y le cuesta volver a intentarlo, llegando a sentirse muy frustrado.
Su aprendizaje depende de que consiga calmarse y no ponerse tan nervioso, de lograr atender más al resto de la gente y a la actividad que realiza en cada momento, así podrá utilizar mejor su boca y su manos, dos pilares fundamentales para lograr comunicarse.
NIÑO 3. 5 años, 8 meses.
Se pone muy nervioso cuando tiene que dirigirse a otros niños y le cuesta mucho expresarse, por lo que se le escapa la mano de vez en cuando para conseguir lo que quiere. A la hora de hablar, se lía, su lengua es un poco traicionera y tiene dificultades para mover bien la boca, por eso la gente no le entiende. Le resulta más fácil actuar rápidamente quitándole los juguetes a los niños, empujarles, hablarles mal, pero es que pasa mucha vergüenza cuando intenta hablar bien porque a veces le sale mal y los demás se ríen de él.
Tiene muy pocos amigos y pase lo que pase siempre le regañan a él, es la dificultad de no saber explicarse y que la gente entienda que hace falta mucha paciencia con él.
Es feliz con su estimuladora, ya que le ayuda muchísimo a comportarse como un niño de casi 5 años, y no de 3; desde que la conoce no pega tanto a los niños, no grita, escucha a los demás, y va teniendo más amigos. Pero sigue necesitando mucha ayuda para aprender a hablar y a jugar con los demás niños. Conscientes de que siempre va a ir más retrasado en el colegio que el resto de sus compañeros de clase, porque se despista mucho y quiere enterarse de todo lo que pasa a su alrededor aunque no le interese, le cuesta atender y entender las cosas que le explican, pero su estimuladora le ha enseñado cómo estar más atento y cómo hacer bien los círculos, cuadrados, las líneas y muchas más cosas del cole.
Tiene que seguir aprendiendo y demostrar a todos que seguramente algún día pueda aprender las letras y así leer y escribir. La logopeda se preocupa de su lenguaje, se empeña en que la escuche, repita un montón de palabras y así poder hablar mejor, aunque de vez en cuando intente escaquearse de este trabajo, porque le gustan mucho las bromas.
Le encanta jugar, pero tiene problemas para saltar, hacer equilibrios, ponerse a la pata coja, y más juegos que sus amigos ya saben hacer y él no, por eso muchas veces no quieren acercarse a el, ni compartir sus juegos, por eso su terapeuta ocupacional le enseña a hacer circuitos de coordinación, ha aprendido los juegos que ahora comparte con sus amigos y se afana en enseñarnos lo mucho que aguanta a la pata coja, saltando, corriendo, pasando por encima de una línea sin caerse.
A pesar de la preocupación del médico (que pensaba que no aprendería nada trás la operación que le hicieron al poco tiempo de nacer para evitar que su cabeza se deformara más tanto por fuera como por dentro) porque casi no podía utilizar sus manos, no tenía apenas fuerza ni sabía casi hacer movimientos con ellas ni utilizar los dedos, también a aprendido a utilizarlas
Es necesario que siga con sus tres profesoras porque le están enseñando cómo afrontar un montón de problemas y muchos trucos para resolverlos.